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domingo, 12 de enero de 2014

Lo que permanece al extinguirnos

"Cuando por fin encontré su tumba en el cementerio de Montparnesse, al leer su nombre en la lápida junto al de Simone, me puse a llorar.No de pena desde luego, aunque echo de menos a ambos cada vez que vuelvo a París y recuerdo nuestras cenas en la calle del Odeón, las charlas interminables y las risas.¿Cómo podría lamentarme por ellos, cuando tanto los admiré y tanto enriquecieron generosamente mi juventud? No, supongo que lloré de gratitud y sobre todo de asombro. El asombro porque los que aún estamos ya no estamos del todo y de que aún siguen estando los que ya no están"
Fernando Savater. 'Figuraciones mías'

"La pérdida de identidad y motivación que padecen los jubilados occidentales se debe probablemente a que han pasado su vida luchando para ascender dentro de jerarquías de poder de las que de pronto son expulsados y arrojados a la deriva. En África tales jerarquías perduran a través del respeto por los mayores y más allá de la tumba" 
Nigel Barley.'Bailando sobre la tumba'


miércoles, 16 de octubre de 2013

La infancia recuperada o cómo volver donde fuimos felices y volver a serlo

Tengo para mí que el amor de Savater por los libros es algo que se muestra de forma impúdica e ingenua, sin pretendidos alardes de sapiencia. Este hermoso libro lo confirma.
En esta jugosa obra presentada y dos veces prologada por su autor, la segunda de ellas con motivo de su reedición, encuentro el disfrute de la lectura primera de libros que nos cautivaron a todos tantos de pequeños : Robinson Crusoe, La isla del tesoro,Colmillo blanco, El mundo perdido y otros más de mayorcito como El señor de los anillos (sí, reconozco que me llegó tarde, a los 18 añitos) o El Aleph. También aparece la melancolía de las pasadas dichas primeras -dicha de la lectura y dicha en la lectura- vueltas a visitar y el análisis somero de algunas circunstancias de la vida y obra de los autores.
Y sin embargo, ni siquiera el maestro se libra de mirar hacia atrás de reojo y protegerse del aguacero de los lugares comunes. Huye de la santificación de los 'connoiseurs' de la literatura - en su mayor parte críticos de obras ajenas, añado - pero no puede evitar referirse a ellos muchas veces e incluso entrar en la refriega intentando refutar sus argumentos manidos. Y son estos los únicos momentos en que el libro se me ha hecho pesado, incluyendo las disquisiciones acerca de Borges y sus referencias, símbolos  y mitologías. Para mí ya de por sí el maestro creador del Aleph y de las bibliotecas infinitas es demasiado elevado en sus mensajes y artefactos indirectos para entenderlo por completo, pretender desmenuzarlo me pierde por senderos tortuosos del pensamiento y me supera.Pero es defecto mío, añado (yo tampoco soy inmune a resguardarme de críticas, como ven) Fragmentos deliciosos del libro no faltan, entre ellas las comparaciones ambiciosas :

'En otro punto - el lector ya lo intuye- se asemejan filosofía y novela detectivesca: ambos son géneros amenazados de extinción, al menos en su forma clásica. Ni los grandes sistemas ni los grandes detectives tienen futuro: se desconfía de las explicaciones demasiado ingeniosas'
La infancia recuperada. Fernando Savater

Y es que Savater no puede contenerse y solo es él mismo ingenuo,ardoroso y alegre cuando vuelve a los libros en sí e ignora la crítica literaria.
Vivir de nuevo las historias, redescubrir pasajes e ideas y desempolvar fresca la memoria lejana : qué más se puede pedir a un libro sobre libros.

domingo, 10 de febrero de 2013

La Muerte llega siempre ...con un soplo (de vida) de retraso

Es una idea simple y poderosa :


Lo sucedido, lo que ha sido, eternamente será: ninguna muerte ni olvido podrá borrar lo que ha sido.Es nuestra pequeña y humana perspectiva lo que hace del futuro más importante que el pasado.

La muerte gana siempre al final, pero solo se venga de haber perdido primero.




Hay muchas formas de decirlo : 


Con las reflexiones de B. Russell sobre lo absurdo de pensar que existe una flecha de 'evolución moral', tanto a mejor como a peor. Los hechos sucedidos son los que son, indefectiblemente y para siempre.

Con las palabras de A. Einstein a la muerte de M. Besso : 

 '...para aquellos que creemos en la física esta separación entre pasado, presente y futuro no es más que una ilusión, por muy tenaz que sea'

Con el poema de Quevedo 'Amor constante, más allá de la muerte' que hace muucho leíamos por aquí:

'Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día, y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera;...'

pero siempre encuentro nuevas y hermosas maneras de expresar esta idea tan simple y tan profunda :



No existe vida
que, aun por un instante,
no sea inmortal.
La muerte
siempre llega con ese instante de retraso.
En vano golpea con la aldaba
en la puerta invisible.
Lo ya vivido
no se lo puede llevar.

W. Szymborska. Sobre la muerte, sin exagerar




PS: Gracias a mi admirado F. Savater que me lo ha recordado  en este precioso mejunje de libro (que conste : yo le he leído en la biblioteca :)










miércoles, 14 de noviembre de 2007

Diccionario al uso


Este Sr. es un valiente.

No es alto, no es fuerte, no es guapo, no tiene ninguna de las características de los elegantes y procaces protagonistas de las películas.
Sin embargo, es un valiente.
Es catedrático de filosofía, es un pensador y, no contento con ello, se sumerge de lleno en la esfera pública esgrimiendo sus opiniones con contundencia y sin rubor.
Se atreve pues a desafiar, poniendo en riesgo su vida, las pistolas de los violentos con el filo de su afilado ingenio, cual moderno Quevedo.

Comete el absoluto desatino de ser además original, no coincidir con ninguna de los principales corrientes de pensamiento en este país que - a falta de mayor nivel intelectual - parecen ser la falsa dicotomía de los dos más poderosos partidos políticos.

Elude así los posibles paraguas protectores y muchos de los -ismos que podrían tranquilizar conciencias clasificándolo en un grupo definido.

Con todo, confieso lo que me gusta singularmente de él : siempre tengo la impresión al escucharle de una fuente secreta de buen humor tras cada palabra, de que es partícipe de un oculto chisme cósmico, de una mina interna de ironía fina y elegante ... en fin, está claro que lo admiro por valiente pero lo aprecio por esto último.

Ahora, a lo nuestro, a por los libros.

De su producción, extensa apenas he leído uno o dos libros y sí muchos de sus artículos.


En 'Diccionario del ciudadano sin miedo a saber' define términos como Ciudadanía, Diálogo, Laicismo, Nacionalismo, Paz, Tolerancia ... desde su visión y como señala en la introducción :

'cada uno de los términos de este diccionario pretende ofrecer un punto de partida razonable y razonadamente claro para el necesario debate plural de la ciudadanía que compartimos'

El libro se puede devorar en una tarde de lectura, debe necesariamente ocupar muchas más en reflexiones sobre lo acertado de las ideas y sobre su aparición y desenvolvimiento en nuestra sociedad.

Me ha impresionado una palabra que no esperaba,

Paternalismo :

'¿Qué es el paternalismo? El vicio de los gobiernos y de las autoridades públicas de empeñarse en salvar a los ciudadanos del peligro que representan para sí mismos [...] El estado debe ayudar, informar y educar, desde luego, pero siempre para garantizar las libertades públicas y privadas, no para cortocircuitarlas en aras de "lo mejor para todos" '