Sí le encantaba hablar de cosas que pudiese verificar, comprobar, experimentar por su propia cuenta.Al menos eso dice en sus propios libros y lo confirman alguno de los que lo conocieron, como Leonard Mlodinow.
En las páginas de 'El arco iris de Feynman' Mlodinov le habla de los experimentos iniciales de
Wolfgang Köhler con primates, narrados posteriormente en 'The mentality of apes' como los que profundizó luego en
la casa amarilla, tan tristemente olvidada.Fueron el origen de la
psicología Gestalt.
Claro que la frase de Feynman para terminar la conversación es concluyente de su visión:
Estás perdiendo el tiempo, uno no aprende cómo descubrir cosas leyendo libros sobre ello.Y la psicología es un montón de gilipolleces [...] Lo que yo aprendería de tu historia es que si un mono puede hacer un descubrimiento, tú también puedes.
Me pregunto qué dirían los psicólogos de los experimentos de Feynman sobre cómo funcionaba su mente al hacer algo tan (aparentemente) simple como contar mentalmente números.
Seguro que mañana en
Fundoro, Alberto Relancio menciona a Köhler en su conferencia.
¿Qué pensaría Feynman si alguien lo sacase a él a colación?
Por cierto, me ha encantado la tensión que se mascaba entre
Murray Gell-Mann y Feynman.
En el libro se dice que Feynman llamaba a los gluones (componentes internos de las otrora indivisibles partículas del núcleo como los protones, por ejemplo) de Gell-Mann Partones, lo que no se dice y leo en wikipedia es que éste a su vez llamaba a los
diagramas de Feynman, diagramas de Stükelberg.
Esto es casi demasiado bueno para ser verdad.