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domingo, 12 de julio de 2020

Escapar del confinamiento: un mar de libros

Escapar del confinamiento.
O por lo menos volar mentalmente lejos de este encerramiento entre cuatro paredes y frente a la sempiterna brillante pantalla del ordenador.
Buscar otros horizontes.
Quizá con esa idea presente he procurado una suerte de compensación por la experiencia sufrida en la forma habitual: una sobredosis de libros.
Por aquí una muestra -no están todos los que son -
Aquí dos de los libros que la editorial Springer Verlag regaló durante el confinamiento.
Los he impreso por unos noventa euros. He repasado luego el precio de los libros en la web de la editorial ...y casi habría salido a cuenta comprarlos en tapa dura. En fin, no lo divulguen que me crean un problema.



Estos dos comprados en Agapea, son una muestra de una nueva afición por libros de economía.


Otra nueva afición: tras poner Netflix por primera ver y ver 'The Witcher' he corrido raudo a leer la sagade Geralt de Rivia ...algo que había evitado por años pues sabía que pasaría esto, que caerían uno detrás de otro.
Desde que terminó el curso he leído, en un desorden particular, haciendo honor a los saltos narrativos de la saga:


  • El último deseo
  • Tiempo de odio
  • La espada del destino
  • Bautismo de fuego
  • La torre de la golondrina
  • Estación de tormentas

Todos ellos en estas ediciones recientes cuya tinta se arrastra por las páginas cuando a tu dedo se le ocurre desplazarse por ella.



Aquí estamos con la excepción de los libros, estos los compré durante el confinamiento igual que el maravilloso 'Brighter than a Thousand suns: a personal History of the Atomic Scientist'...que no he encontrado para la foto, pero sí he leído con fruicción en las lentas horas de la tarde solitaria, encerrado entre los muros de mi azotea, iluminada por un sol de justicia



Aquí la pila completa: con dos libritos de segunda mano que conseguí en Tenifer ( sus libreros siempre con interesantes teorías y la pila de libros de ciencia adelganzando por el espacio que los cómics les roban), dos cómics que quería tener hace tiempo, cortesía de Dagobah Comics (excelente la nueva tienda, con mayor espacio para poder exponer y cotillear los libros) y dos libros de divulgación que salieron de Lemus (la vendedora sigue igual de 'simpática' que en los tiempos que íbamos de estudiantes y nos pensábamos mucho lo de comprar un libro: nos echaba la bronca )
El librito de Lem lo compré para mi amigo J.Espero verlo, poder dárselo en persona y que pase los mismos ratos divertidísimos que pasé yo en su momento con los locos inventos de Trurl y Clapaucio



sábado, 25 de enero de 2014

La visita más cara

Prefacio del autor: si a lo largo de la siguiente entrada encuentra algo del humor autosatisfecho y egocéntrico -con motivos sobrados por supuesto- de Isaac Asimov, créame, no es pura coincidencia.

La visita más cara
Con 'la visita más cara' no me refiero a la visita del ministro Wert a La Laguna, inaugurando la restaurada catedral (obra cuya entrega estaba prevista ¡para 2007! ). La visita de Wert simplemente ha desplazado a unos trescientos policías con al menos 14 furgones blindados y un helicóptero todo ello sin incluir las pérdidas comerciales de varias calles cerradas al tráfico.Incluso confirmo que no hubo desperfectos alguno en mobiliario urbano. ¿qué es eso para un estado con un PIB de cientos de miles de millones de euros como España? peccata minuta, vamos.


Lo caro de la visita fue indiscutiblemente para un servidor que se ve obligado al pasar por la ciudad universitaria a ciertas citas ineludibles con sus librerías.Y claro, no podía dejar pasar tan magna ocasión.(Me refiero a las librerías, no a la visita del ministro, a esa también fui.No perdí tanto dinero, quizá sí un poco de voz)
 De las compras de arriba,el libro de Mosterín fue el más salado -lógico, fue en Lemus -.Aunque, no lo niego,lecturas anteriores de este maestro me estaban llevando a la necesidad imperiosa de comprarlo. Es un filósofo con una aproximación dura a la ciencia. Un libro para estudiar despacito más que para leer,me temo.
En Tenifer, la clásica librería de segunda mano, con sus libreros llenos de adorables recomendaciones prestas a vaciar nuestro paupérrimo bolsillo y devolver la horizontalidad a sus abarrotados anaqueles, cayeron el libro de Georges Simenon que adquiero tras numerosos elogios de por aquí y por allá a su autor, así como por una cierta deriva hacia querencia de novela negra fraguada en los dos últimos años.El libro de Miguel hernández, colaborador de Fundoro, lo he comprado por su nostálgica edición llena de dibujos y diagramas casi a lápiz, su originalidad citando a Alicia a través del espejo en cada capítulo, porque he olvidado cómo resolver los problemas de física general que tiene dentro y por su precio, para qué engañarnos. Por último el grueso volumen en tapa dura con un libro de Asimov y otro de Clifford D. Simak -recomendado por Miquel Barceló como 'ciencia-ficción pastoral' - lo compré en un puesto callejero. No bastaba con chilabas y objetos decorativos de dudoso gusto,hasta los puestos callejeros tientan con los libros en La Laguna a los incautos viandantes tras una larga mañana de sonoras pitadas.

De la introducción de 'Los premios Hugo 1955-1961' entresaco unas maravillosas citas* del buen doctor Asimov :


  • Vivíamos cada mes a la espera de los días en que un nuevo ejemplar de nuestras revistas debía aparecer a la venta.Aquellos días rondábamos los quioscos como almas en pena y cuando por fin la llamativa cubierta de un  nuevo ejemplar surgía ante nosotros,difundiendo por el aire una descarga eléctrica, entregábamos nuestro cuarto de dólar y la cogíamos con tembloroso placer.(Es muy fácil duplicar esa sensación cuando uno ya es adulto.Cualquiera al que se le haya muerto un tío rico dejándole un millón de dólares libres de impuestos conocerá perfectamente esta sensación)



  • Dejemos que los filisteos tengan sus Oscar y sus Emmy, nosotros tenemos los Hugo


*amén de una tosca imitación del humor campechano y autorreferente del maestro en sus introducciones.