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lunes, 6 de febrero de 2012

Lectores homófobos o comentarios insultantes

La verdad es que me ha costado terminarlo una barbaridad, quizá lo tenía asociado a la fiebre y la gripe.
Es un tomazo negro de Valdemar, con letras góticas en color amarillo, orlando un gris barco que se adentra en mares ignotos y terribles.


Pero, al culminar el libro, tras el proceloso paso por mares, marineros, peligros y aventuras o desgracias de toda índole, tesoros, misterios, traiciones, mosntruos y misterios, encuentro una sorpresa inesperada.

Hay un texto añadido 'Mar adentro' de Jesús Palacios.Una especie de pretendido análisis de la figura y los textos de William Hope Hodgson. Trufado de las clásicas derivas psicoanalíticas sobre la figura del escritor, del que se afirman cosas como :

'a riesgo de parecer demasiado freudianos, resulta sin embargo imposible no ver en la obsesión marina de Hodgson una sombra, un reflejo en negativo, del amor y la intimidad que le unían a su propia madre'

No sé a uds, a mí estas palabras me descalificarían una crítica entera,tal vez es que yo habitualmente leo directamente los libros y no sus críticas, pero hay para todos, no se vayan.

Tranquilicemos de nuevo a nuestros posibles lectores aficionados al fantasy, el terror y la ciencia ficción, y por tanto, casi siempre infantilmente homófobos : no sabemos ni nos importa mucho si Hodgson era gay,latente,contenido o desatado,[...]



No me he molestado en buscar quién es este sr. que dice tales sandeces.Sí lamento decirle a la editorial Valdemar que ha sido un grave error dejar que un insulto directo a sus lectores se cuele impune de esta manera. 
Tal vez a uds también les olió mal la crítica y por eso no se atrevieron a dejarla al inicio del libro como prólogo.

lunes, 30 de enero de 2012

Se me ha perdido un vampiro

Qué fatal lo de hacerse mayor e ir perdiendo la memoria.*
Claro,me dirán,  no tan horrible si nunca has tenido buena memoria y no recuerdas cuánto has olvidado.
El caso es que al leer los relatos de terror de Hodgson, he recordado un relato sobre un vampiro que aparecía en los cuentos populares rusos, recopilados por Afanasiev y lo he buscado infructuosamente.
Era de esas historias que va calando lentamente hasta conseguir erizar incluso los pelos del cuero cabelludo. Tras un rato de concentradísima lectura, empiezas o escuchar nimios ruidos y crujidos varios, decides parar en ese mismo instante de leer, pero no, sólo un minutito, a ver qué ocurre ¿escaparán?


Vasilisa la bella : ¿se le aparecerá Baba Yaga o un recio bogatir?

En muchas de estas historias aparece el personaje del soldado. Es un veterano licenciado tras muchos años de servicio que se las sabe todas y es capaz de engañar hasta al mismísimo diablo.También hermosas zarevnas y gallardos bogatires, personajes sabios y otros completamente estúpidos, muchos cuentos moralizantes y muy pocos soeces (aparentemente el humor y el chascarrillo abundan mucho más en los cuentos populares españoles) Incluso recuerdo haber visto en dibujos animados, mucho más tarde. una carroza huyendo apresurada e infructuosamente del castillo que el vampiro habitaba.

Que me disculpen los vampiros musculitos y light tan de moda, o el amante herido del Drácula de Bram Stoker de Coppola  que se atrevió a presentar de esa guisa al príncipe de las tinieblas, me apetecía volver a la esencia del miedo a los chupasangres : la inteligencia al servicio del mal ( Ok, este última frase también describe a esos modernos vampiros llamados 'mercados')


* Ahora me percato de que me influyó la triste noticia que Terry Prattchet tiene alzeimer, de la que me enteré por Sfer.

jueves, 5 de enero de 2012

Experiencias febriles

Es toda una experiencia.

Leer...

Sé que los mares grises sueñan con mi muerte.
sobre las sombrías planicies donde la espuma medita,
entre los vientos lóbregos que braman sin descanso
y nada vive en el aire olvidado [...]

[Los mares grises sueñan con mi muerte William Hope Hodgson, fragmento ]

Y entre tiriteos y confusión propios de aguda febrícula, surcar mares de espumas alevosas, remontar los vientos de la galerna, atisbar olas piramidales en el corazón de la tormenta, justo durante la descarga de un rayo iluminando la noche de forma antinatural.Varar en la calma chicha de la noche dolorosa, entre articulaciones quejumbrosas como  jarcias detenidas, escuchando quedos los tentáculos de la bestia deslizarse entre los sargazos.