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sábado, 28 de enero de 2012

Médicos de ayer


Con este título publicaba el médico y antiguo antiguo presidente del colegio de médicos de Santa Cruz de Tenerife, recientemente fallecido


Dividido en capítulos cortos, está cargado de anédotas de su ejercicio profesional, del quehacer de muchos médicos en épocas pasadas, de reflexión y de amena lectura.
Algunas de las historias tienen un deje a si non e vero e ben trovato y casi todas dejan una leve sonrisa en nuestros labios tras leerlas, como un regusto a confidencia entre amigos, esas charlas con las que soportamos mejor el peso de lo cotidiano, en este caso, el peso del dolor y la enfermedad, la suspicacia o la fe ciega del enfermo y la ignorancia, sapiencia o dudas del médico.
Antes de ojearlo de nuevo en mi memoria sólo había retenido del libro lo siguiente :
'Un médico cura, dos dudan, tres matan' conclusión con la que no puedo andar más de acuerdo.
Tengo en mi poder unos cuantos libros de escritos por médicos, como Oliver Saks, hombres instruidos y capacitados que demuestran un poder de observación de todas las facetas de la persona necesitada de su ayuda. Lo que viene a ser un paciente, vamos.
Ojalá nuevos recortes  y restricciones,supuestamente debidos a la sempiterna crisis, no hagan desaparecer a la gente preocupada y capaz.
La gente que se preocupa por otra gente.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Burlando a la parca, helando las venas


Es un viejo chiste : 'Entre los hombres realmente sólo hay tres partidos: los que se han operado de próstata, los que se van a operar de próstata y los que no tienen ni idea de lo que es la próstata'
Bueno supongo que el cuarto partido serían los médicos varones (Que no estén en los dos primeros casos).
Es un chascarrillo pesimista y bastante macabro, muy en la línea de 'Burlando a la parca', opera prima de Josh Bazell.
La verdad es que lo tomé de la estantería de la biblioteca por el dibujo de portada, bastante divertido para lo que nos tiene acostumbrados anagrama. Al leer la contraportada me entró la curiosidad - no cuento nada - y lo terminé en dos días.Lo devoré, Impresionado por todo lo que uno no sabe ni querrá saber jamás de medicina, no podía parar de leer.
Altamente recomendable para estómagos serenos y mentes no hipocondríacas.
¿Autofibulacion dice?...mejor otro día.

domingo, 1 de febrero de 2009

Inmortales y perfectos

Llegué a este libro gracias a una noche de insomnio y al programa 'Duti frí' de Sardá : estaba el hombre como siempre dándose el gustazo de visitar lugares y conocer gentes, en este caso visitaba Nueva York y charlaba con Salvador Macip, investigador.Por cierto, la única pregunta de ciencia que le hizo es si no había inventado un crecepelo :(

El libro es fresco y lleno de sorpresas, entre ellas conserva la costumbre de los libros clásicos de ofrecer un pequeño resumen al final de los capítulos y apartes para aclaraciones de términos, un glosario final y numerosas referencias a artículos y sitios web.

Trata numerosos tópicos médicos y científicos, lo mejor es que tras el tópico siempre hay algo nuevo : células madre, envejecimiento, cáncer, clonación, futuro de la medicina ... y jamás proclama la inmediatez de la victoria; es prudente pero esperanzado.
Desvela cómo tantos maravillosos avances en los ratones y bacterias de laboratorio están aún lejos de nosotros y cómo soluciones a priori maravillosas contra el cáncer (terapias genéticas, antiangiogénesis ...) no son la panacea para todo.
El tema de la cura del cáncer me recuerda a la fusión nuclear, no importa el tiempo que pase : siempre está treinta años en el futuro.

Este libro es para leerlo y releerlo, está lleno de perlas.
Les dejo con una : hay científicos que piensan que no tenemos por qué morir y quieren probarlo.