No es que hable mucho de fútbol por aquí.
Y es que no me gusta ni como práctica deportiva, ni me emociona como espectáculo.
Tampoco me moviliza patrióticamente ni consigue exaltarme detrás de colores o banderas.
Y sin embargo, arrastra tantas personas de tantos países, desata tantas pasiones y mueve tantísimo dinero que debe en algún punto tener sólido asiento sobre la naturaleza humana.
La distancia que me separaba del fútbol no era pues insalvable y Enric González ha venido a mitigarla.
'Historias del Calcio' me ha descubierto anécdotas impagables de la psicología y comportamiento humana, más concretamente del italiano.
Presiento que el fútbol, aunque el autor se revela forofo, es más un hilo conductor que un leitmotiv. La idiosincracia del colectivo cuyo comportamiento cataliza el pitido inicial, las miserias de la corrupción política y económica y cómo influyen en las faltas que se pitan y sanciones decretadas, los personajes singulares por escasos o por artistas, la catarsis de sufrir derrotas, la euforia o violencia en las celebraciones.
Descubro también las mil y una implicaciones empresariales en el 'deporte rey', no todas ilícitas y la historia fundacional y desarrollo de muchos clubes como 'las tres señoras' como denomina el autor a Juve, Inter y Milan.Todo viene acompañado de un dominio exquisito de la estructura del texto, propio del breve espacio de la crónica periodística y de la superior inventiva para pergeñar analogías y similitudes inesperadas. El concepto tsimtsum, la necesidad de una 'bella figura', las idea locas de dietrología...
Y por supuesto me ha recordado muchas historias perdidas en la memoria, imágenes que todos recordamos aunque no veamos el fútbol.
Todo eso y más, lo tienen aquí :
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sábado, 17 de mayo de 2014
sábado, 3 de mayo de 2014
Maestros de la literatura ...y de la puesta en escena
Este hombre es Tom Wolfe.
El autor de 'Lo que hay que tener' (the right stuff) conocida en su tremenda versión cinematográfica como 'elegidos para la gloria'.
El epítome de la elegancia impostada, con esos impolutos trajes blancos y guantes de cabritilla doblados con delicadeza en el bolsillo del lado izquierdo de la chaqueta, junto al corazón. El hombre de la mirada pícara que capta los matices y las ideas fundamentales del pulso de su época y los desnuda irónicamente para mostrar sus vergüenzas.Logra al mismo tiempo y de forma paradójica, hacerlos latir vivos, imperfectos y humanos, con sus impúdicos defectos a la vista.
Este hombre me ha sorprendido.
Y me he perdido. Perdido en la vorágine de descripciones de personas y geografías totalmente ajenas,antiguos viajeros al Oeste con tendencia a prohibir el alcohol, fundadores de ciudades y universidades como Josiah Grinnell, adustos congregacionalistas de Iowa convertidos en brillantes ingenieros, descreídos empresarios de la costa este recién bajados de una limusina, acostumbrados a sobrevivir y ascender en jerarquías voraces... perdido dentro de un artículo titulado 'Dos jóvenes que fueron al Oeste'.De pronto me percato : está describiendo el origen de Intel y por ende de Silicon Valley, dándonos a los pobres mentecatos que tan lejos vivimos de aquellas excelencias intelectuales un acceso privilegiado a la psicologia de aquellos pioneros de nuestra era digital : gente como Bob (Robert) Noyce, William Shockley,Gordon Moore,Ted (Martian Edward) Hoff...
Y las piezas encajan, tantos fuegos de artificio psicológicos y descripciones han valido la pena y se revela la potencia del autor. Breves pinceladas de la vida diaria 'petits faits vrais', como en otro texto de crítica literaria en el libro 'El periodismo canalla y otros artículos' él mismo denomina, han sido adecuados y necesarios para completar un cuadro donde se entienden personajes e ideas, donde el autor, aparentemente prolijo, ha aprovechado al máximo sus artificios literarios para lograr el máximo, describir la vida.
Poco más se puede pedir a un creador.
El autor de 'Lo que hay que tener' (the right stuff) conocida en su tremenda versión cinematográfica como 'elegidos para la gloria'.
El epítome de la elegancia impostada, con esos impolutos trajes blancos y guantes de cabritilla doblados con delicadeza en el bolsillo del lado izquierdo de la chaqueta, junto al corazón. El hombre de la mirada pícara que capta los matices y las ideas fundamentales del pulso de su época y los desnuda irónicamente para mostrar sus vergüenzas.Logra al mismo tiempo y de forma paradójica, hacerlos latir vivos, imperfectos y humanos, con sus impúdicos defectos a la vista.
Este hombre me ha sorprendido.
Y me he perdido. Perdido en la vorágine de descripciones de personas y geografías totalmente ajenas,antiguos viajeros al Oeste con tendencia a prohibir el alcohol, fundadores de ciudades y universidades como Josiah Grinnell, adustos congregacionalistas de Iowa convertidos en brillantes ingenieros, descreídos empresarios de la costa este recién bajados de una limusina, acostumbrados a sobrevivir y ascender en jerarquías voraces... perdido dentro de un artículo titulado 'Dos jóvenes que fueron al Oeste'.De pronto me percato : está describiendo el origen de Intel y por ende de Silicon Valley, dándonos a los pobres mentecatos que tan lejos vivimos de aquellas excelencias intelectuales un acceso privilegiado a la psicologia de aquellos pioneros de nuestra era digital : gente como Bob (Robert) Noyce, William Shockley,Gordon Moore,Ted (Martian Edward) Hoff...
Y las piezas encajan, tantos fuegos de artificio psicológicos y descripciones han valido la pena y se revela la potencia del autor. Breves pinceladas de la vida diaria 'petits faits vrais', como en otro texto de crítica literaria en el libro 'El periodismo canalla y otros artículos' él mismo denomina, han sido adecuados y necesarios para completar un cuadro donde se entienden personajes e ideas, donde el autor, aparentemente prolijo, ha aprovechado al máximo sus artificios literarios para lograr el máximo, describir la vida.
Poco más se puede pedir a un creador.
jueves, 8 de agosto de 2013
La magia del instante
Seguir el baloncesto NBA es para una afición que entronca con mi paso de niño a adolescente. Era una época en que las hazañas de Kareem, Magic, Bird, Dominique o un incipiente Michael las contaban los mayores del colegio a los que nada sabíamos de aquel lejano mundo de superhéroes, mientras tirábamos unas canastas en la desolada cancha del colegio o dentro del instituto tras saltar la valla, soñando con poder tocar la canasta .
Las horas primeras que pasé de madrugada viendo la NBA vinieron de mano de Ramón Trecet que nos contaba en las transmisiones aquello de 'estos son los momentos que distinguen a los niños de los hombres' e insistía - al menos creo recordar - antes de la transmisión de los 'All Star Game' en la dimensión mítica de aquellos jugadores.
Posteriormente llegaron a la televisión dos locutores que - confieso - al principio no acepté, como suelen hacer los adolescentes cuando cambias algo que les gusta. ¿qué es eso de poner motes a los jugadores? 'Cocodrilo Dundee Longley'...bueno aunque por lo menos divierte más que su colega, tan serio y dado a hechos y estadísticas.
Por supuesto eran Andrés Montes y Antoni Daimiel* o Antoni Daimiel y Andrés Montes, tanto monta, monta tanto.
Con el paso de los años y las madrugadas noctámbulas en casa frente a la tele, compartiendo grandes momentos de la historia del deporte fueron adquiriendo el estatus de 'guías espirituales' no solo en el baloncesto también en una especie de estética donde la música y el humor se mezclaban con la ilusión por un deporte y las ganas de hacer bien el trabajo, como hacían ellos cada noche.Recuerdo perfectamente por ejemplo el denominado 'The last shot', Hay pocos instantes en que las cosas salgan en la vida real como en las películas, tal como dice A. Daimiel. Este es uno de ellos.Por supuesto también hubo algún aburrimiento mortal de partido, pero los olvidé en las brumas del sueño y del pasado.
¿Y por qué hablo de baloncesto ahora?. En realidad visto lo escrito hasta ahora, la pregunta sería por qué no hablo más de baloncesto por estos lares. Suelo hablar de libros y el baloncesto lo sigo a través de la televisión y de revistas especializadas.Es muy raro que compre un libro de baloncesto -de hecho solo tenía hasta el momento uno,sobre Michael Jordan, por supuesto.
Ahora he comprado y leído el libro de 'El sueño de mi desvelo' de A. Daimiel.Y lo he disfrutado.
He visto la trastienda de muchas retransmisiones y de la vida profesional de un periodista, he disfrutado de mil anécdotas del añorado A. Montes y aprendido de mi deporte favorito de un conocedor como A. Daimiel.
Y, en lo personal, he rememorado momentos de baloncesto, momentos que relaciono con el paso del tiempo por mi vida propia - somos muchos - .
Ha sido en definitiva volver a estar cerca de las estrellas y por un instante ser de nuevo un adolescente enamorado del basket.
*No creo que le gustase un enlace a su biografía en la wikipedia, pero es ya la costumbre.
Las horas primeras que pasé de madrugada viendo la NBA vinieron de mano de Ramón Trecet que nos contaba en las transmisiones aquello de 'estos son los momentos que distinguen a los niños de los hombres' e insistía - al menos creo recordar - antes de la transmisión de los 'All Star Game' en la dimensión mítica de aquellos jugadores.
Posteriormente llegaron a la televisión dos locutores que - confieso - al principio no acepté, como suelen hacer los adolescentes cuando cambias algo que les gusta. ¿qué es eso de poner motes a los jugadores? 'Cocodrilo Dundee Longley'...bueno aunque por lo menos divierte más que su colega, tan serio y dado a hechos y estadísticas.
Por supuesto eran Andrés Montes y Antoni Daimiel* o Antoni Daimiel y Andrés Montes, tanto monta, monta tanto.
Con el paso de los años y las madrugadas noctámbulas en casa frente a la tele, compartiendo grandes momentos de la historia del deporte fueron adquiriendo el estatus de 'guías espirituales' no solo en el baloncesto también en una especie de estética donde la música y el humor se mezclaban con la ilusión por un deporte y las ganas de hacer bien el trabajo, como hacían ellos cada noche.Recuerdo perfectamente por ejemplo el denominado 'The last shot', Hay pocos instantes en que las cosas salgan en la vida real como en las películas, tal como dice A. Daimiel. Este es uno de ellos.Por supuesto también hubo algún aburrimiento mortal de partido, pero los olvidé en las brumas del sueño y del pasado.
¿Y por qué hablo de baloncesto ahora?. En realidad visto lo escrito hasta ahora, la pregunta sería por qué no hablo más de baloncesto por estos lares. Suelo hablar de libros y el baloncesto lo sigo a través de la televisión y de revistas especializadas.Es muy raro que compre un libro de baloncesto -de hecho solo tenía hasta el momento uno,sobre Michael Jordan, por supuesto.
Ahora he comprado y leído el libro de 'El sueño de mi desvelo' de A. Daimiel.Y lo he disfrutado.
He visto la trastienda de muchas retransmisiones y de la vida profesional de un periodista, he disfrutado de mil anécdotas del añorado A. Montes y aprendido de mi deporte favorito de un conocedor como A. Daimiel.
Y, en lo personal, he rememorado momentos de baloncesto, momentos que relaciono con el paso del tiempo por mi vida propia - somos muchos - .
Ha sido en definitiva volver a estar cerca de las estrellas y por un instante ser de nuevo un adolescente enamorado del basket.
*No creo que le gustase un enlace a su biografía en la wikipedia, pero es ya la costumbre.
miércoles, 10 de abril de 2013
40 años de Informe Semanal
Es increíble que haga 10 años desde que compré este libro.
Los últimos reportajes de hace 10 años :
Y realmente improbable imaginar en 2003 que diez años después se pudiesen ver los capítulos de este programa online. ¿Había vídeo en streaming hace 10 años?
Oh maravilla : enlazarlos a un blog
Los últimos reportajes de hace 10 años :
Y realmente improbable imaginar en 2003 que diez años después se pudiesen ver los capítulos de este programa online. ¿Había vídeo en streaming hace 10 años?
Oh maravilla : enlazarlos a un blog
Informe Semanal - La vuelta al mundo en 40 años
Me pregunto qué rico merchandising sacarán ahora, estoy impaciente por comprarlo.
Me pregunto qué rico merchandising sacarán ahora, estoy impaciente por comprarlo.
- Informe semanal 40 años
martes, 5 de junio de 2007
La ciencia vista a través del periodismo
Propongo un nuevo libro para la categoría de libros de sancta sanctorum
Efectivamente, tiene todas las virtudes necesarias : ágil, interesante -mucho-, dividido en breves capítulos de lectura independiente.
Conocer al autor también es un añadido de valor al libro porque en este caso se contradice absolutamente la idea de 'admirar la obra pero no al autor'.
El Sr. C es una persona humilde, que no interrumpe para dar su opinión , simplemente cuando interviene es forzoso escucharle por el nivel asombroso de sus anécdotas y la inusual mezcla de sapiencia, conocimiento (los dos términos anteriores no sólo no equivalen sino que es raro encontrarlos en la misma persona) y buen humor que les imprime.
Licenciado y Doctorado en químicas y periodismo (sí en ambas licenciado y doctorado) lo he visto pasear en verano por la playa de su pueblo natal sin llamar la atención de nadie, parece que es su naturaleza : un trabajador nato, brillante y muy humilde.
A lo que vas Blas, el libro.
En palabras suyas :
'Estoy convencido de que si no fuera por los medios de comunicación, muy poca gente en estos momentos sabría algo del genoma, de cómo es Marte, del cambio climático, los océanos o la carrera espacial. Incluso tampoco sabría nada de lo poco que cobran los investigadores y de lo difícil que es dedicarse a esta actividad en España. Cada día hay más publicaciones científicas pero la ciencia llega menos a los ciudadanos. Y creo sinceramente que la culpa no es tanto de los medios como de los investigadores Parece que la forma en que los científicos se expresan los ha convertido, nuevamente, en una élite tan hermética como los alquimistas medievales'
Los capítulos del libro son artículos que publicó cuando trabajaba en la información de ciencia en 'El Mundo' entre 2000 y 2002, con introducciones y comentarios que enmarcan el contexto de los reportajes y entrevistas, aportando consejos desde el punto de vista del periodista profesional (para algo es profesor en la Carlos III) y proporcionando anécdotas y opiniones claras y rotundas.
Muchas de estas opiniones tienen que ver con la relación prensa&periodistas vs ciencia&científicos y pueden verse bien reflejadas y sintetizadas - para algo es químico ;) - en un párrafo de la conclusión del libro :
'En este libro sobre la ciencia a través del periodismo he tratado he intentado plasmar que ejercer el periodismo es tan difícil y complejo como hacer ciencia.
Pero sobre todo, como decía al comienzo, es el principal aliado que tiene ésta para que la sociedad no le dé la espalda y se vuelva a una época donde imperen las más rancias supersticiones unidas a pensamientos mágicos e irracionales.
A muchos les interesaría que se volviera a esta situación de tinieblas medievales. Al periodismo y a la ciencia no les conviene esta involución : por eso les toca combatirla'
De todos los capítulos, me emocionó particularmente la visión personal que da de nuestro ilustre científico Antonio González .
Efectivamente, tiene todas las virtudes necesarias : ágil, interesante -mucho-, dividido en breves capítulos de lectura independiente.Conocer al autor también es un añadido de valor al libro porque en este caso se contradice absolutamente la idea de 'admirar la obra pero no al autor'.
El Sr. C es una persona humilde, que no interrumpe para dar su opinión , simplemente cuando interviene es forzoso escucharle por el nivel asombroso de sus anécdotas y la inusual mezcla de sapiencia, conocimiento (los dos términos anteriores no sólo no equivalen sino que es raro encontrarlos en la misma persona) y buen humor que les imprime.
Licenciado y Doctorado en químicas y periodismo (sí en ambas licenciado y doctorado) lo he visto pasear en verano por la playa de su pueblo natal sin llamar la atención de nadie, parece que es su naturaleza : un trabajador nato, brillante y muy humilde.
A lo que vas Blas, el libro.
En palabras suyas :
'Estoy convencido de que si no fuera por los medios de comunicación, muy poca gente en estos momentos sabría algo del genoma, de cómo es Marte, del cambio climático, los océanos o la carrera espacial. Incluso tampoco sabría nada de lo poco que cobran los investigadores y de lo difícil que es dedicarse a esta actividad en España. Cada día hay más publicaciones científicas pero la ciencia llega menos a los ciudadanos. Y creo sinceramente que la culpa no es tanto de los medios como de los investigadores Parece que la forma en que los científicos se expresan los ha convertido, nuevamente, en una élite tan hermética como los alquimistas medievales'
Los capítulos del libro son artículos que publicó cuando trabajaba en la información de ciencia en 'El Mundo' entre 2000 y 2002, con introducciones y comentarios que enmarcan el contexto de los reportajes y entrevistas, aportando consejos desde el punto de vista del periodista profesional (para algo es profesor en la Carlos III) y proporcionando anécdotas y opiniones claras y rotundas.
Muchas de estas opiniones tienen que ver con la relación prensa&periodistas vs ciencia&científicos y pueden verse bien reflejadas y sintetizadas - para algo es químico ;) - en un párrafo de la conclusión del libro :
'En este libro sobre la ciencia a través del periodismo he tratado he intentado plasmar que ejercer el periodismo es tan difícil y complejo como hacer ciencia.
Pero sobre todo, como decía al comienzo, es el principal aliado que tiene ésta para que la sociedad no le dé la espalda y se vuelva a una época donde imperen las más rancias supersticiones unidas a pensamientos mágicos e irracionales.
A muchos les interesaría que se volviera a esta situación de tinieblas medievales. Al periodismo y a la ciencia no les conviene esta involución : por eso les toca combatirla'
De todos los capítulos, me emocionó particularmente la visión personal que da de nuestro ilustre científico Antonio González .
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