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miércoles, 5 de agosto de 2015

El humano,el doctor y la muerte

Hace poco falleció Terry Pratchett.
Antes de morir de una versión de alzheimer que le incapacitó progresivamente tuvo el coraje de hablar y contarnos en 'shaking hands with death' algo sobre su vida, su rabia contra la enfermedad,sus impresiones sobre lo que significa vivir y morir con dignidad. No es la versión fantástica y creativa, original en la forma y humorística en cada detalle en la que estoy acostumbrado, junto a millones de fans, a leerlo y apreciarlo.
Muchas  de sus palabras son impactantes. Hay extraordinarios dilemas éticos y tabúes cuando de la muerte se habla.

'It has been sugested that people would not trust their doctor if they knew that he or she had the power to kill them. Why should this be? A doctor has an awfull lot to lose by killing a patient.Indeed, it seems to me that asking a medical practitioner who is fully aware of your situation to bring your life to a end is placing the utmost trust in them.'

'Se ha sugerido que la gente no confiaría en su doctor si supiese que él o ella tiene el poder de matarlos.¿por qué debería ser así? Un doctor tiene muchísimo que perder matando un paciente.De hecho, creo que requerir a un médico que está al día de nuestra situación acabar con nuestra vida es poner la máxima confianza en él'

'Newspaper were a little more kindly in those days, and we tended not to go into too much detail, but I had to listen to it. And I remember that coroners never used the word 'insanity'. They preferred the more compassionate verdict that the subject had "take his life while the balance of his mind was disturbed" . There was ambivalence to the phrase, a suggestion of the winds of fate and overwhelming circumstance.No need to go into the terrible details that the coroner's officer, always a policeman, mentioned to me after the case. In fact, by now, I have reached the conclusion that a person may make a decision to die because the balance of their mind is level, realistic, pragmatic stoic and sharp.' 

'Los periódicos eran un poco más amables en aquella época y tendíamos a no entrar en detalle, pero yo tenía que escucharlos. Y recuerdo que los forenses no usaban nunca la palabra 'loco'. Preferían el más compasivo veredicto de que el sujeto "se quitó la vida porque tenía perturbado el equilibrio mental". Hay una ambivalencia en la frase, una insinuación de circunstancias abrumadoras y del destino. De hecho, ahora he llegado a la conclusión de que una persona puede tomar la decisión de morir porque tiene su mente equilibrada, realista, pragmática, estoica y con toda su agudeza'

Particularmente he vuelto a reflexionar sobre esto último cuando, he leído en la autobiografía del doctor Oliver Sacks 'On the road' el siguiente párrafo:

'This hit me very hard when I was a houseman at the Middlesex and Josuah, a young man and fellow swimmer, was admited to the medical unit with odd and puzzling pains in his legs. [...] A bone marrow test was done, confirming the diagnosis [acute leukemia], and he was told that while medication might give him a little more time, he would go downhill and die within a year, perhaps sooner.
That afternoon , I saw Josuah climbing over the railings of the balcony; our ward was on the second floor. I rushed over to the railings an pulled him backm, saying whatever I could about life being worth living, even with such a condition [describe el tratamiento inútil contra el dolor] He started to scream with pain, day and night, and at this juncture the only recource was give him nitrous oxide. As soon as he came round from the anesthesia, he started scream again.
"You shouldn't have pulled me back" he said to me." But I guess you had to" He died with pain, a few days later.'

'Me tocó profundamente trabajando como residente en el Middlesex cuando un hombre joven y compañero de natación, Josuah fue admitido en la unidad médica con un raro e intrigante dolor en sus piernas. se le hizo un test de médula, confirmando el diagnóstico [leucemia aguda] y se le dijo que, aunque la medicación pudiera darle un poco más de tiempo, iría a peor y moriría en el plazo de un año, quizá antes.
Esa tarde vi a Josuah trepar a las rejas del balcón. Nuestra unidad estaba en el segundo piso.Tiré de él hacia atrás diciendo lo que se me ocurrió acerca de que valía la pena vivir la vida, incluso en su condición. [describe el tratamiento inútil contra el dolor] 
Comenzó a gritar de dolor día y noche y, en esta tesitura, el único remedio era darle óxido nitroso. Cuando despertaba de la anestesia, comenzaba de nuevo a gritar.
"No debiste tirar de mí" me dijo."Aunque me imagino que tenías que hacerlo" Murió con dolor, pocos días después.

Oliver sacks  también ha hablado claramente de su enfermedad, un cáncer terminal y su determinación para seguir viviendo su vida.

Dos tremendos testimonios para reflexionar sobre la muerte y sobre la vida.
Dos vidas plenas y productivas, dos enfermedades anunciadas con valor y la determinación de seguir mirando de frente hasta que la parca se acerque y estreche sus manos.



lunes, 20 de mayo de 2013

Oliver Saks : desde dentro y desde fuera

'Quien me abrió fue un hombre muy robusto,antiguo levantador de pesas,ligeramente tartamudo,tímido y de gestos titubeantes, con una sonrisa bondadosa en los ojos.Ese hombre , que perteneció a los Ángeles del infierno, que en 1965 estuvo a punto de morir por su adicción a las anfetaminas, que escaló montañas escandinavas y exploró las tierras vírgenes del Amazonas, que no pudo dedicarse a la investigación en laboratorios porque sus despistes causaban frecuentes catástrofes y que en aquel momento tenía ante mí, vestido con traje y sandalias, era Oliver Sacks'

Enric gonzález. Historias de Nueva York

'A veces pienso que la expresión de mi cara es estúpida, aunque a la mayoría de la gente le parece amable. Ésa es también mi impresión cuando, como sucede a menudo, no me reconozco al ver inesperadamente mi imagen reflejada en algún espejo o crista de ventana y pienso: '¿Quién es ese viejo chalado de expresión amable?' Pero también he sorprendido expresiones de intensa concentración, repentinas animaciones de alegría o inspiración y expresiones de profundo pesar y desolación, así como de ira, por lo que no puede ser ta amorcillada, tan inexpresiva como imagino.'

Diario de Oaxaca. Oliver Saks 

Por aquí tenemos a Oliver Sacks como un héroe. Es curioso cómo un prócer de la ciencia de tal categoría reflexiona sobre sí mismo.

domingo, 12 de mayo de 2013

Exposaldo : mucho mejor que la feria del libro

La verdad es que el año pasado ya me sorprendió positivamente la calidad y el precio de los libros del exposaldo, más teniendo en cuenta que no es una feria especializada en libros. Se vende desde coches a zapatos, pasando -salvo quizá alimentación- por cualquier cosa imaginable.
Encontré cuatro casetas de libros, ninguna de cómics. Eso sí, en la comparación, la feria del libro palidece (amén de languidecer cada año, como corroboran los propios libreros). Estanterías alargadas y accesibles, pasillos amplios, anaqueles a rebosar y precios muy apetecibles.
Y claro, acaba uno con la espalda doblada por el peso de una pila de libros. 24 libros por 32 euros nada menos, ¡casi diez veces más barato que en la feria del libro!. (Sí :en aquella compré 2 libros a casi 25 euros )


Aquí  están desplegados. Me ha hecho mucha ilusión un libro de narrativa de viajes de Oliver Saks (3 euros).Es un prosista maravilloso, pero no tengo nadas de leer constantemente sobre enfermedades.También el de Enric González que tenía apuntado en lista (2 euros). Ver el genial 'El tío Petros y la conjetura Goldbach' a 1 euro me ha producido un pequeño disgusto, he tenido que comprar dos para calmarme XD


 Los que figuran en esta foto los he vuelto a comprar para regalar.
Arenas de arabia es un libro de viajes precioso, Cronopaisajes no está nada mal y el de Apostolos Doxiadis es una joya, lean este libro si no lo han hecho ya. El de Saks no lo he leido pero pongo la mano en el fuego : es excelente.
Por cierto, triste noticia conocer que la librería Canarias ha cerrado sus puertas, tenía una amplia tienda en Santa Cruz, con los libros fácilmente accesibles y surtida en especialidades que me encantan.A ellos les compré mi ración de sci-fi : el de China Mieville y el de Gregori Benford.


 Por aquí la colección de Akal de historia de la ciencia que va avanzando con buen pie desde que la he encontrado saldando.


 Una pregunta que podría hacerse el lector y yo me hago es :
 ¿Por qué las librerías - pongamos Lemus y La Isla que estaban presentes y son grandes - no han sacado estos saldos en la Feria del Libro?
¿Por qué no tenían ningún libro a 1,2 ó 3 euros como estaban la mayoría de los que vendían ahora?
Entiendo que les han puesto las cosas más fáciles para encontrar espacio y pueden traer más novedad, pero espero que no piensen que el comprador de feria del libro solo va a por el último bestseller y no le interesan estos libros sacados ahora de fondo de almacén.  

domingo, 1 de abril de 2012

Genius on Genius

Ya lo decía Steve Jobs, citando a Pablo Picasso : los grandes artistas copian, los genios roban (hablo de la película Piratas de Silicon Valley : Bill Gates la repetía sin conocer de quién era la cita:)
Pues tengo un ejemplo precioso.

Habla Neil Gayman de la idea original de Sandman : si era un eterno y un personaje importante en el universo de los cómics (DC) ¿dónde había estado todo este tiempo? ¿Cómo justificarlo?
Gayman acababa de leer 'Despertares' de Olivers Saks y sabía que el origen de la crisis letárgica sufrida por los pacientes del doctor era una incógnita, se preguntó entonces :¿y si el origen todo es un Sandman preso que no puede traer sueños a los humanos. Dicho y hecho. Y ahí tenemos la primera miniserie de Sandman.


A veces necesitamos ese baño en ideas ajenas para poder desarrollar las propias.
Sin duda, se necesita genio propio para sacarles todo de sí.


sábado, 28 de enero de 2012

Médicos de ayer


Con este título publicaba el médico y antiguo antiguo presidente del colegio de médicos de Santa Cruz de Tenerife, recientemente fallecido


Dividido en capítulos cortos, está cargado de anédotas de su ejercicio profesional, del quehacer de muchos médicos en épocas pasadas, de reflexión y de amena lectura.
Algunas de las historias tienen un deje a si non e vero e ben trovato y casi todas dejan una leve sonrisa en nuestros labios tras leerlas, como un regusto a confidencia entre amigos, esas charlas con las que soportamos mejor el peso de lo cotidiano, en este caso, el peso del dolor y la enfermedad, la suspicacia o la fe ciega del enfermo y la ignorancia, sapiencia o dudas del médico.
Antes de ojearlo de nuevo en mi memoria sólo había retenido del libro lo siguiente :
'Un médico cura, dos dudan, tres matan' conclusión con la que no puedo andar más de acuerdo.
Tengo en mi poder unos cuantos libros de escritos por médicos, como Oliver Saks, hombres instruidos y capacitados que demuestran un poder de observación de todas las facetas de la persona necesitada de su ayuda. Lo que viene a ser un paciente, vamos.
Ojalá nuevos recortes  y restricciones,supuestamente debidos a la sempiterna crisis, no hagan desaparecer a la gente preocupada y capaz.
La gente que se preocupa por otra gente.

miércoles, 20 de julio de 2011

Ilustrar la ciencia

Lo reconozco : mis anaqueles se doblan bajo el lomo de los libros.
Pero no por lo pesado de los ejemplares.
Mis libros son casi todos de bolsillo, humildes.Las baldas rebosan ediciones baratas;pequeñas y coquetas obras, admirablemente diseñadas para la mano, la estantería y el bolsillo.
Ocasión excepcional pues la de adquirir un tomazo.

Sí,sí, no te equivocas, a la derecha en la columna vertical figura el espectro de emisión atómica de cada elemento, algo poco usual ...espera, empecemos por el principio.

Me llamó la atención desde la llamativa portada


En ella el mismísimo Oliver Saks dice :

"Este magnífico libro es más que una simple guía de los elementos : le ayudará a apreciar de una manera más penetrante las sustancias que componen nuestro mundo"

Que el autor de 'El tío Tungsteno' -mi lectura favorita de 2009 - así se exprese, son palabras mayores (Por cierto, hago un llamamiento: lo he perdido,alguien lo tiene en su poder tras conseguir que un lelo se lo prestase)

Tiene uno de esos formatos colosales, no aptos para leer tumbados boca arriba tomando el sol sobre el césped sujetándolo con los dos brazos, a riesgo de perder el riego en bíceps y tríceps sosteniéndolo.

Lo he comprado sin conocer para nada a su autor, Theodore Gray.

Luego me he percatado, lo conocía por su obra : periodictable es una magnífica página sobre la tabla periódica que he usado con frecuencia ...¿que para qué?, bueno cada uno con sus gustos ¿No?.
Es autor asimismo de Madcience, libro que a buen seguro me agenciaré, tras acabar de devorar con los ojos esta magnífica y elegante revisión de la tabla periódica.

Imágenes hermosas y comentarios agudos, jocosos e ilustrados.

Esta es la obra de un virtuoso.

domingo, 11 de abril de 2010

Música pegadiza

Cuando uno tiene un niño pequeño conoce la sensación.
Piden con insistencia una melodía. Primero siguen el ritmo con el cuerpo, conocen su principio y final, comienzan a balbucear sin entonar de forma imparable las partes más animadas o donde les causa mayor impresión, prosiguen imitando sonidos sin importar el idioma de la letra, consiguen entonar fragmentos y los repiten en cualquier ocasión. Al final se produce una especie de acaparación musical de la vida de los padres, su universo sonoro se ha reducido a las cuatro melodías cantadas por sus hijos.


Este fenómeno no es exclusivo de los niños. Las melodías pegadizas y la música empalagosa pueden llegar a copar el interior de nuestro cerebro al punto donde los momentos en que nuestra atención descansa o realizamos actividades repetitivas o mecánicas como faenas de la casa, conducir, caminar, nadar ... se convierten en un puro e inconsciente repetir una incansable melodía. Siempre recuerdo una entrevista a Manuel Estiarte donde le preguntaban qué pensaba durante tantas horas nadando en los 'entrenos', era hace ocho años y decía algo así como 'últimamente, mientras nado, no paro de oír ...'


Oliver Saks lo trata en su libro musicofilia , precisamente el capítulo se llama 'Gusanos cerebrales, música empalagosa y melodías pegadizas'.
Leer a O. Sacks es un placer, cada rinconcito trae casos asombrosos, más aún por no ser producto de su imaginación sino vidas e historias clínicas de conocidos, personajes históricos y de pacientes.

Desde el principio es original y no convencional, en su prefacio cita a los 'Superseñeros' , personajes de 'El fin de la infancia', de A. Clarke. Seres hiperinteligentes y superdesarrollados escuchan con atención la música de nuestros conciertos en un análisis cerebral que no concita en ellos emoción alguna, carecen de música en su mundo.
En un nivel mucho más modesto, aún recuerdo uno de los libros de 'elige tu propia aventura' - por cierto me acabo de enterar en wikipedia : era imposible terminarlo siguiendo las reglas :( - donde una especie extraterrestre se jactaba de poder predecir nuestro comportamiento y precisamente era el humor - la risa - donde fracasaban, mira por dónde justo al revés del experimento de los extraterrestres de I. Asimov donde los chistes eran usados como instrumento detector y nosotros como cobayas.
No sé si terminaré el libro o saltaré capítulos al azar, pues leer casos clínicos alimenta mi modesta hipocondría como un ego desinflado al salir por televisión de refilón. Sin embargo, mi más placentera lectura del año pasado fue suya y uno poco puede hacer salvo cerrar brevemente los ojos y disfrutar plácidamente tras leer párrafos escritos con conocimiento, dedicación y atención.

Con frecuencia espero, en vano, de los médicos algo natural en Sacks, el entendimiento de cómo la comprensión de los males que les afectan es un aspecto crucial en la mejoría de los pacientes.
A veces comprender algo es cerrar un círculo percibido pero incompleto, aclarar un oscuro borrón marginal y olvidado, rescatar de la memoria un metal oxidado para bruñirlo, mover articulaciones anquilosadas.

Termino con un ejemplo. Había escuchado mil veces cómo Schumann forzó los dedos de su mano derecha 'para ser mejor intérprete' hasta reducirlos a una inoperatividad frustrante que acabó con su capacidad como pianista. Al abrir el libro al azar y leer el capítulo 'atletas de los músculos pequeños : distonía de músico' hay una versión mucho mejor, alejada de mostrar a Schumann como un impotente friki de la música. Probablemente sufría una distonía muscular.Descrita desde el siglo XIX, afecta a profesiones como escribientes o músicos, donde se ejecutaban 'movimientos rápidos o repetitivos de músculos pequeños'.
Tengo ahora un sentimiento distinto hacia el compositor y eso ha sido sólo en un capítulo suelto ;)

P.S.: Añadir la hipótesis de Sacks a wikipedia podría ser una buena idea.

PS2: en el prefacio Sacks citaba correctamente 'Superseñores' y no 'Superseñeros', el error ha quedado gracioso y no lo he corregido.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

re-gusto metálico

En ocasiones vislumbro cómo podría ser un profesor ideal.
Alguien que me enamorase de las ideas que va desgranando, mezclando sabiamente el frío conocimiento con el ardor del deseo de conocer. Una luz blanca sobre un fondo dorado.O algo así.

Entonces, por casualidad, cae en mis manos un libro autobiográfico de Oliver Sacks, 'El tío Tungsteno', recomendación de un viejo conocido de esta página.

Prosa cargada de olores, sabores y evocaciones, densa de memorias; alegre, temerosa y ligera como los recuerdos del niño que fue, revisada por la mirada adulta, plena de conocimiento y añoranzas.
Por encima de todo un libro lleno de amor por el conocimiento, de curiosidad viva e insatisfecha, de los recuerdos de un niño que vive la posguerra del Londres bombardeado, inmerso en una amplia familia que estimula sus incesantes preguntas y precoces experimentos.Rodeado de música, cultura y vida inglesa y hebrea.

'Muchos de mis recuerdos infantiles son de metales, desde el principio parecieron ejercer un poder sobre mí.[...]del oro me encantaba que fuese amarillo y que pesara[...]¡ Bronce!. La sola palabra era para mí como una trompeta, pues una batalla iba asociada con el valeroso entrechocar de bronce con bronce, lanzas de bronce contra escudos de bronce, el gran escudo de Aquiles [...] Conocía el cinc : la pila de pájaros mate y levemente azulada que había en el jardía era de cinc. Y el estaño, por el pesado papel metálico en el que mi madre envolvía los sándwiches cuan íbamos de picnic. Mi madre me enseñó que cuando el estaño o el cinc se doblaban emitían un "grito" especial."Se debe a la deformación de la estructura cristalina", me dijo, olvidando que yo tenía cinco años y no entendía lo que decía. de todos modos las palabras me fascinaron, me hicieron querer saber más”.

El mejor libro de divulgación que he leído este año, y con el permiso del hilarante 'Buenos presagios' De Gaiman y Pratchett, podemos quitar el adjetivo 'divulgación' y dejarlo en lo mejorcito del año.

domingo, 25 de octubre de 2009

Ironías geométricas

Hablar de Oliver Sacks es hacerlo de la historia viva de la investigación médica en el siglo XX pero también es retomar esa idea decimonónica del médico como hombre intelectual integral, preocupado no sólo por la enfermedad, también por el paciente.
Más conocido con la cara de Robin Williams en Despertares - advierto que el vídeo es muy duro, al igual que las historias del libro -, se distingue por no ver un amasijo de síntomas ante sí cuando trata a un paciente, sino un ser humano que sufre.
Otra característica del Sr. Sacks es su forma de escritura y descripción psicológica que desarrolla, es un auténtico maestro de la narración sutil y perceptiva.

En 'Historias de la ciencia y el olvido', nos cuenta :

[...]'cuando no era más que un joven neurólogo que empezaba su carrera en una clínica especializada en dolores de cabeza. Mi trabajo consistía en hacer un diagnóstico -de la migraña, las cefaleas tensionales y otro tipo de dolores- y prescribir un tratamiento. Pero nunca pude limitarme a esto, como tampoco podían muchos de los pacientes a los que hube de tratar entonces. A menudo me contaban, u observaba yo mismo, otros fenómenos, a veces descorazonadores, a veces intrigantes, que no eran estrictamente parte del cuadro médico, y en todo caso resultaban innecesarios para hacer un diagnóstico.
La migraña clásica va acompañada con frecuencia de un aura, en la que el paciente ve destellos de luz que atraviesan en zigzag su campo visual. Este fenómeno está perfectamente descrito y comprendido. Pero otras veces, menos frecuentes, los pacientes me hablaban de figuras geométricas más complicadas que aparecían en lugar de, o además de, los zigzags: retículas, espirales, embudos y telarañas que se movían, giraban y se transformaban constantemente.
Cuando acudía a consultar los libros de texto no encontraba mención alguna de estos fenómenos. Mi confusión me llevó a indagar en las crónicas del siglo XIX, que suelen ser mucho más completas, más vivas y más ricas en su descripción que las modernas.'

No desvelo el final de la historia.
El libro está escrito por varios divulgadores científicos bajo los auspicios de 'The New York Review' y tiene como eje central 'aprovechar la idea de Oliver sobre los momentos olvidados y desconocidos de la historia de los descubrimientos científicos' tal y como explica el editor.

Es impagable y lo conseguí on-line gracias a uno de los enlaces de historias de la ciencia; no olviden visitarla ;)

El caso es que la vida tiene ironías, he visto vía fogonazos, una charla del Sr. Sacks en Ted Talks y no he podido dejar de constatarlas.
Escuchen con atención al maestro, creo que con su risa demuestra comprenderlas y aceptarlas plenamente.